
Lluís Domènech i Montaner (1850-1923) fue un gran representante del movimiento artístico y cultural del Modernismo. Autor del “jardín de piedra” que se conoce como Palau (Palacio), lo ideó para albergar a la musa de las musas, la Música. El Orfeó Català, un coro formado por Lluís Millet, encargó esta obra magna que se levanta altiva, con su forma de barco, entre las callejuelas del barrio de Sant Pere. El Orfeó se creó con la firme intención de modernizar la sociedad catalana importando la música europea y, sobre todo, para exportar la cultura catalana al mundo. Este espíritu, moderno y abierto, se mantiene hoy en día en el Palau, reflejándose en cada detalle de esta imprescindible obra de arte que este año celebra su centenario por todo lo alto, con un extenso programa de conciertos para todos los gustos. Además, en otros espacios culturales de Barcelona tienen lugar exposiciones conmemorativas, como “100 anys, 50 esdeveniments”, en el Palau Robert, o “1908-2008: 100 anys del Palau”, en CaixaForum, ambas hasta el 25 de mayo.
LA LEYENDA:El corte de barco que tiene la fachada del Palau se corona con un magnífico mascarón de proa realizado por Miquel Blay. En él se pueden ver dos prototipos de leyenda: el masculino Sant Jordi (patrón de Catalunya) y la Musa de la Música, lánguida y adornada con flores. Al lado de los mitos, los personajes reales: hombres de manos rudas y mujeres-madre se distancian de la etérea belleza de la musa y cuidan de los niños, el futuro.
En el coro, rodeando el escudo del Orfeó, se distinguen nueve hermosas mujeres-sirena, mitad escultura mitad mosaico. Son las Musas del Palau que, como otras de sus obras decorativas, subrayan el carácter plural de la música que alberga el auditorio: las musas tocan instrumentos clásicos como la flauta travesera, y otros menos ortodoxos como las castañuelas... y hasta se puede ver a una bailando con sus largas faldas en movimiento.
Son una constante en la decoración modernista y también son la base de esta obra arquitectónica. Hay flores de mosaico en columnas, de cristal en las lámparas y las ventanas, y de cerámica en el techo, persiguiendo la forma perfecta. Aunque en su día esta decoración tuvo detractores que creían que tanta belleza física impedía disfrutar de la música, hoy en día nadie la cuestiona. En 1999 se le otorgó la categoría de Patrimonio de la Humanidad.
Horarios de visita: de 10 a 15.30 cada día Precios:10 euros individual; 9 euros grupos de mínimo 25 personas info. y venta anticipada: 902 47 54 85 Web: www.palaumusica.org |