
Parece ser que antes de la llegada de las huestes romanas, Montjuïc (173 m.) era el hogar de los primeros barceloneses y abrigaba el primer puerto que tuvo la ciudad. Durante la Edad Media, fue utilizada como cementerio de la comunidad judía, y de ahí podría provenir su nombre. Esta colina ha sido durante siglos una gran cantera, de la que se ha extraído abundante piedra de gran calidad para la construcción. También acogió durante parte del siglo XX un famoso circuito de carreras. Actualmente, su actividad se centra en tres ejes: el deporte, la cultura y la naturaleza. Habría que añadir un cuarto, la muerte: en su ladera marítima se levanta el inmenso cementerio de Montjuïc.
RECOMENDACIONES:Para llegar a Montjuïc, la mejor solución es el metro o autobús hasta la plaza España, un gran nudo de comunicaciones. A partir de aquí, que cada cuál decida. La colina es suficientemente grande como para poder pasar unas cuantas horas de paseos entre algunos de los jardines menos conocidos de la ciudad. Lo mejor es aprovechar alguna de las ubicaciones que aquí proponemos, y pasear por este pulmón de la ciudad.
Inaugurada en 1900, la Plaza de las Arenas ha sido, en antigüedad, la segunda de las tres plazas de toros que ha tenido la ciudad. Actualmente se está reconvirtiendo en centro de ocio, según un ambicioso proyecto de Richard Rogers. Gran Vía, 373-385
Puerta de entrada al recinto ferial de la ciudad, heredero de la Exposición Internacional de 1929. Se conservan numerosos edificios de la época por toda la montaña. En la avenida, destacan tres elementos: las dos torres venecianas, el Palacio Nacional al fondo y en medio, la Fuente Mágica proyectada por el ingeniero Carles Buïgas. Da gusto verla, en las noches de verano, con sus juegos de agua, música y luz.
El Palacio Nacional fue concebido como uno de los emblemas de la exposición de 1929. Obra de Eugenio Cendoya, y rematado en un estilo ecléctico, su construcción fue acelerada y poco estable: en las décadas siguientes sufrió varias restauraciones para fijar cimentaciones y solucionar peligrosas grietas. Actualmente alberga el Museo Nacional de Arte de Catalunya, con una colección artística que abarca 1000 años de historia. Algunas de sus secciones, como la dedicada al románico catalán, son sencillamente espectaculares. Mirador del Palau Nacional, 6
Construido entre 1920 y 1923, este teatro al aire libre ocupa el espacio de una de las antiguas canteras que había en la montaña. Está rodeado de jardines que configuran un entorno único, con aforo para 2.000 personas. Se utiliza para las representaciones del Festival de Verano de Barcelona, el Grec. Passeig Santa Madrona, 36
El epicentro de los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona en 1992. Es de fácil acceso gracias a las escaleras mecánicas que suben desde la avenida Maria Cristina. Comprende, entre otras instalaciones, el Estadio Olímpico, remodelado para la ocasión, el Palau Sant Jordi, obra del japonés Arata Isozaki y el pabellón del INEF, del catalán Ricard Bofill.
Fortaleza del siglo XVIII construida, no para defender la ciudad, sino para vigilarla. Recientemente el castillo ha sido cedido a la Generalitat de Catalunya. En julio y agosto, el foso del mismo acoge el Festival de Cine Sala Montjuïc, un clásico de la ciudad donde el mejor cine de autor se acompaña previamente de un cortometraje y de un concierto. A partir de finales del siglo XIX, se utilizó como prisión y fue tristemente centro de ejecuciones hasta hace pocas décadas. Actualmente, alberga el Museo Militar y desde allí mismo hay unas magníficas panorámicas del frente marítimo. Carretera de Montjuïc, 66.
Edificio museístico inaugurado en 1975, y obra del arquitecto racionalista Josep Lluís Sert. Alberga diversas exposiciones habitualmente dedicadas a las vanguardias artísticas y, naturalmente, una colección permanente dedicada a la obra de Joan Miró (1893-1983). Av. Miramar, 1
Otro de los conjuntos arquitectónicos de los tiempos de la Exposición Internacional del 29. Fue creado con el objetivo de acoger algunos de los grandes hitos de la arquitectura española. Actualmente conserva ese carácter, y acoge además a decenas de artesanos y una oferta cultural muy atractiva. Avda. Marques de Comillas, 13
Lo más sorprendente de este pequeño edificio, concebido originalmente como recinto de Alemania en la Exposición Internacional del 29, es darse cuenta de que es de la misma época que el Palacio Nacional. Sus postulados, completamente racionalistas, son obra de Ludwig Mies van der Rohe. El elogiado edificio fue derrumbado cuando terminó la exposición y se reconstruyó a mediados de los años 80. Avda. Marques de Comillas, 7
Proyectada en 1910, la Fábrica de Hilados y Tejidos de Algodón Casaramona sólo fue fábrica durante siete años. Este edificio modernista, obra de Josep Puig y Cadafalch, tuvo varios usos (entre ellos, cuartel de policía) antes de ser restaurado y convertido en lo que es ahora: uno de los centros culturales más potentes de la ciudad. Atención a los dos árboles de vidrio y acero-corten de la entrada, obra de Arata Isozaki. Avda. Marques de Comillas, 6-8
Se trata de un Campo de Prácticas de 240 x 120 metros de ancho. El Driving Range está cubierto con 50 tees y posee calefacción. Como novedad, los domingos se habilitará el Pitch & Putt de 9 hoyos para torneos o para el libre recorrido de los socios y abonados. A destacar el río y los tres lagos junto con sus 10 bunkers. Cursos: de iniciación, intensivos, extraescolares y colonias de verano. Clases impartidas en varios idiomas. Tarifas de 6 a 26 euros. Abonados: 2-13 euros (green fee práctica y green fee hoyos 8-9 sin cargo). Más info: Tel. 902 487 488.. Cómo llegar: C/ Segura, s/ n. Metro L1 o L3 hasta Pl. España, y el autobús 13 hasta la puerta de Golf Montjuïc